Cada día es más habitual encontrarse con gente, que desarrolla un trabajo o ejerce una profesión simplemente porque “no tiene otra cosa”. Es realmente digno de lástima encontrarse como única motivación en el trabajo, pensar el tiempo que me queda para irme a casa, o para el fin de semana o las siguientes vacaciones.
La motivación en el trabajo tiene mucho que ver con creer en aquello que hacemos, sentirnos identificados con ello y estar convencidos de que es algo que merece la pena.
Os traigo este video del discurso que Steve Jobs, presidente de Apple, dirigió en junio de 2005 a un grupo de alumnos de Stanford que estaban a punto de graduarse. Merece la pena verlo completo y saborear cada frase.
Si, por desgracia, en nuestro trabajo no nos sentimos motivados de esta manera, es cuestión de plantearse un cambio. Tener la valentía de salir de nuestro espacio de comodidad y adentrarnos en la aventura de buscar nuevos retos que nos hagan más felices.